Un día en Nápoles…

En realidad día y medio… Nuestro viaje a Nápoles fue bastante puntual, ya que en sí no teníamos mucho plan para hacer en la ciudad sino en las afueras específicamente en Pompeya. De igual forma paseamos un poco por el centro de la ciudad y sus calles tan características e históricas.

Para este viaje decidimos irnos en tren (los boletos los conseguimos por Goeuro recomendadísimo tener esta app en tu celular, ya que te hace una comparación y puedes ver que te sale mejor y mas económico al buscar transporte entre ciudades e incluso entre países ¡Una maravilla!) salimos desde Roma, el costo de los pasajes fue de 18,50$ cada uno, los trenes muy cómodos limpios, incluso tienen enchufes para cargar tu teléfono.

Algo que nos ha llamado la atención en Europa es la puntualidad en los sistemas de transporte terrestre (buses o trenes) y algo que definitivamente no hay en Latino américa ¡Ni un sólo torniquete de seguridad! (con excepción de la estación termini en Nápoles, para entrar al metro de la ciudad) Evidentemente tienes que comprar tu boleto y validarlo en alguna de las máquinas, porque dentro del sistema en cualquier momento te lo pueden pedir y pasarás una pena tremenda, aparte de la multa que se sumaría a tu lista de gastos en el viaje. Pero nos parece importante resaltar esto para que no te confíes.

Bueno, llegamos a la estación Termini de Nápoles y nosotros nos hospedaríamos en el centro por lo que tuvimos que comprar los tickets para el sistema del metro de la ciudad el boleto cuesta 1,50 euros por persona. Nuestro hospedaje esta vez fue en un Airbnb (ojo con este enlace que ahí va un regalo para ti, así que te invitamos a usarlo) justo en el centro y casco histórico de Nápoles, cerca a varias pizzerias y restaurantes famosos de la ciudad como el “Sorbillo” muy famoso en Nápoles.

Después de instalarnos salimos a comer y ¿Qué es lo primero que debes probar en Nápoles? Pues su famosísima Pizza Margherita, quisimos ir a uno de estos restaurantes famosos como el que mencionamos antes, pero lamentablemente la fila era interminable y teníamos muchísima hambre, por lo que decidimos entrar a un pequeño local allí cerca y te aseguramos que valió la pena, definitivamente la mejor pizza de nuestras vidas y por tan sólo 10 euros dos pizzas personales y dos botellas con agua.

Mi cara de felicidad y de “toma la foto rápido que tengo hambre”

Ya con la “barriga llena y el corazón contento” nos fuimos a caminar un rato por la ciudad, y pudimos ver varios lugares emblemáticos. Luego de esto nos fuimos a descansar para salir temprano al día siguiente.

Monte Vesubio

¡Un volcán activo! y muy fácil para llegar. Evidentemente hay lugares turísticos que te llevan y te cuentan toda la historia tanto en Nápoles como en Pompeya. Pero esta vez decidimos ir nosotros mismos ya que nos dijeron que no era difícil llegar y definitivamente ¡No lo es! Hay dos formas, en autobús o en tren, decidimos ir en tren, así que nos fuimos a la estación Termini y tomamos el Tren Circunvesubiano, el valor del boleto es de 2,25 euros cada uno y en 40 minutos estás en la localidad de Pompeya (puedes comprar los boletos ida y vuelta), llegando a la estación podrás encontrar varios puntos de información, y te ofrecerán el paquete turístico, con el guía, etc., por 20 euros por persona sin incluir la entrada al parque. (No, no compramos ese paquete, ya que nos habían contado que existía una forma mas económica de ir). Frente a estas oficinas hay una parada de autobús, y allí conseguirás el transporte para llegar a la base del Vesubio a sólo 3,10 euros por persona.

Luego de 20 minutos en el bus (te adelantan mas de la mitad de la subida) te dejan en la entrada para la última parte del ascenso, allí deberás pagar el acceso al parque a 10 euros por persona, y comienzas a caminar, en tan sólo 30 minutos de subida llegaras a la boca del volcán. Hace frío y los vientos son muy fuertes, así que ve preparado, bien abrigado, lentes de sol y tu botellita de agua. El camino es uno sólo y se encuentra perfectamente demarcado, nunca te perderás. Ya arriba encontrarás el cráter del volcán y podrás observar pequeñas columnas de humo que salen de el. También la vista desde allí al mar es hermosa. Abrimos una pequeña botella de vino que compramos en el camino (si, incluso hay una pequeña tienda de regalos que también vende agua y vino) y allí contemplamos un buen rato el paisaje y descansamos para el retorno.

En 20 minutos bajamos y el autobús (que pasa cada 2 horas) nos dejó en toda la entrada de las ruinas de Pompeya.

Ruinas de Pompeya

La entrada a las Ruinas de Pompeya tiene un costo de 15 euros por persona (el guía se paga aparte) y puedes adquirir un mapa y así recorrerlas a tu gusto y placer. El lugar cierra cerca de las 5 y 30 de la tarde así que si llegas temprano podrás hacer un recorrido completo por el lugar.

El lugar es hermoso, se puede notar lo avanzados que eran en cuanto a construcciones, y lo hermoso que era el lugar. También podrás ver los moldes de yeso que extrajeron de las personas (inclusive hay uno parecido a un perrito) que murieron bajo la gran cantidad de cenizas cuando sucedió la gran erupción del monte Vesubio.

Como ves un viaje corto a Nápoles, pero quedamos encantados. Siguiente parada ¡Florencia!

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